miércoles, 21 de febrero de 2018

Evita sobre la Iglesia, la Religión y la Fe


20. LAS JERARQUÍAS CLERICALES
Entre los hombres fríos de mi tiempo señalo a las jerarquías clericales cuya inmensa mayoría padece de una inconcebible indiferencia frente a la realidad sufriente de los pueblos. Declaro con absoluta sinceridad que me duelen como un desengaño estas palabras de mi dura verdad. Yo no he visto sino por excepción entre los altos dignatarios del clero generosidad y amor... como se merecía de ellos la doctrina de Cristo que inspiró la doctrina de Perón. En ellos simplemente he visto mezquinos y egoístas intereses y una sórdida ambición de privilegio. Yo los acuso desde mi indignidad, no para el mal sino para el bien. No les reprocho haberlo combatido sordamente a Perón desde sus conciliábulos con la oligarquía. No les reprocho haber sido ingratos con Perón, que les dio de su corazón cristiano lo mejor de su buena voluntad y de su fe.
Les reprocho haber abandonado a los pobres, a los humildes, a los descamisados, a los enfermos, y haber preferido en cambio la gloria y los honores de la oligarquía. Les reprocho haber traicionado a Cristo que tuvo misericordia de las turbas. Les reprocho olvidarse del pueblo y haber hecho todo lo posible por ocultar el nombre y la figura de Cristo tras la cortina de humo con que lo inciensan. Yo soy y me siento cristiana. Soy católica, pero no comprendo que la religión de Cristo sea compatible con la oligarquía y el privilegio. Esto no lo entenderé jamás. Como no lo entiende el pueblo. El clero de los nuevos tiempos, si quiere salvar al mundo de la destrucción espiritual, tiene que convertirse al cristianismo. Empezar por descender al pueblo. Como Cristo, vivir con el pueblo, sufrir con el pueblo, sentir con el pueblo. Porque no viven ni sufren ni sienten ni piensan con el pueblo, estos años de Perón están pesando sobre sus corazones sin despertar una sola resonancia. Tienen el corazón cerrado y frío. ¡Ah, si supieran qué lindo es el pueblo, se lanzarían a conquistarlo para Cristo que hoy, como hace dos mil años, tiene misericordia de las turbas!

21. LA RELIGIÓN
Cristo les pidió que evangelizasen a los pobres y ellos no debieron jamás abandonar al pueblo donde está la inmensa masa oprimida de los pobres. Los políticos clericales de todos los tiempos y en todos los países quieren ejercer el dominio y aún la explotación del pueblo por medio de la iglesia y la religión. Muchas veces, para desgracia de la fe, el clero ha servido a los políticos enemigos del pueblo predicando una estúpida resignación... que no sé todavía cómo puede conciliarse con la dignidad humana ni con la sed de Justicia cuya bienaventuranza se canta en el Evangelio. También el clero político pretende ejercer en todos los países el dominio y aún la explotación del pueblo por medio del gobierno, lo que también es peligroso para la felicidad del pueblo. Los dos caminos del clericalismo político y de la política clerical deben ser evitados por los pueblos del mundo si quieren ser alguna vez felices.
Yo no creo, como Lenín, que la religión sea el opio de los pueblos. La religión debe ser, en cambio, la liberación de los pueblos; porque cuando el hombre se enfrenta con Dios alcanza las alturas de su extraordinaria dignidad. Si no hubiese Dios, si no estuviésemos destinados a Dios, si no existiese religión, el hombre sería un poco de polvo derramado en el abismo de la eternidad. Pero Dios existe y por El somos dignos, y por El todos somos iguales, y ante El nadie tiene privilegios sobre nadie. ¡Todos somos iguales! Yo no comprendo entonces por qué, en nombre de la religión y en nombre de Dios, puede predicarse la resignación frente a la injusticia. Ni por qué no puede en cambio reclamarse, en nombre de Dios y en nombre de la religión, esos supremos derechos de todos a la justicia y a la libertad. La religión no ha de ser jamás instrumento de opresión para los pueblos. Tiene que ser bandera de rebeldía. La religión está en el alma de los pueblos porque los pueblos viven cerca de Dios, en contacto con el aire puro de la inmensidad.
Nadie puede impedir que los pueblos tengan fe. Si la perdiesen, toda la humanidad estaría perdida para siempre. Yo me rebelo contra las "religiones" que hacen agachar la frente de los hombres y el alma de los pueblos. Eso no puede ser religión. La religión debe levantar la cabeza de los hombres. Yo admiro a la religión que puede hacerle decir a un humilde descamisado frente a un emperador: "¡Yo soy lo mismo que Usted, hijo de Dios!" La religión volverá a tener su prestigio entre los pueblos si sus predicadores la enseñan así: como fuerza de rebeldía y de igualdad, no como instrumento de opresión. Predicar la resignación es predicar la esclavitud. Es necesario, en cambio, predicar la libertad y la justicia. ¡Es el amor el único camino por el que la religión podrá llegar a ver el día de los pueblos!

Extraído de "Mi Mensaje"

domingo, 11 de febrero de 2018

Gustavo Carrara, un obispo del Pueblo

Hace un par de días me encuentro en el diario La Nación con una nota titulada “El hijo político del Papa, que nadie conoce”. El artículo habla sobre Gustavo Carrara. Me alegro y me pongo a leerla. Al terminar, con una rara sensación que no termino de identificar, me pregunto: ¿por qué esta nota ahora?, ¿por qué este título?.
La palabra “político” no parece ser inocente. Más que indicar su no relación biológica, deja un mojón semántico difícil de esquivar en estos tiempos. Y más al describirlo como “el sacerdote que a fin de año fue convertido por Francisco en el primer obispo villero, una designación de fuerte impacto político”. Si bien Francisco suele repetir aquella cita que dice que la política es una de las formas más altas de la caridad, bien sabemos que no resuena de esa manera en los lectores de la tribuna de doctrina ni en sus otros replicadores mediáticos. Y menos en este contexto donde durante este año se agudizó la campaña de desprestigio hacia el Papa etiquetándolo como “figura política” (en el sentido más peyorativo del término). Basta leer muchos de los comentarios a la nota para entender...
Laura Di Marco, la periodista autora del artículo, agrega que nadie lo conoce. Si bien es cierto su bajo perfil, recordemos que la misma periodista había publicado un artículo hace casi ocho años que comenzaba hablando sobre Carrara. Y mientras allí titulaba “Curas villeros: predicadores de la Teología del Pueblo”, reivindicando tanto esa línea teológica como a Bergoglio, ahora escribe lo siguiente: “La Teología del Pueblo, remixada por Bergoglio, es una versión light de la Teología de la Liberación”. ¿Qué cambió?. No está de más recordar que este artículo es también una editorial de Di Marco en Radio Mitre. Allí también pudimos escuchar los ataques al Papa Francisco que realizaron Jorge Fernández Díaz y Alfredo Leuco el mes pasado.
También es cierto que hay algunas precisiones. “Obispo en la villa 1-11-14, teólogo y crítico del capitalismo, Gustavo Carrara refleja el pensamiento de Francisco”, comienza diciendo, aunque se queda corta. Nombrar en la misma nota a Ricciardelli, Mugica, Gera y Tello es un buen encuadre. Quizás anda faltando un Don Bosco y un Jean Vanier para completar.
Cuando dice que es un “obispo heterodoxo” o “estrella rockera”, teniendo en cuenta los destinatarios a los que escribe, lo hace, tal vez, para despertar enojos (aunque a muchos nos seduzca esa idea). “Carrara es fruto de la mutación ideológica de Francisco y comparte muchas lecturas con él. Ese giro es curioso”, señala más adelante. ¿De qué mutación o giro habla?. La palabrita “ideológica” también es intencional.
El párrafo donde habla del perfil combativo de Lugones, el frente opositor, la CGT, los movimientos sociales, Grabois, sigue en la misma línea malintencionada, y sin dejar pasar que viene de etiquetarlo como filoperonista (algo que para mí es un elogio pero no para la gran mayoría de los lectores de La Nación). Ni que hablar cuando insinúa que Carrara y Francisco, que a esta altura de la nota son lo mismo, podrían asociar a Macri y Piñera con el antipueblo. Personalmente creo que es así, y me hago cargo de mi interpretación. Pero la periodista le habla a otros... Y si faltaba una palabra, la incorpora hacia el final cuando nombra a Rodolfo Kusch, “olvidado y luego rescatado por el kirchnerismo”. Refuerza con Milagro Sala y mete por la ventana los casos de pedofilia. ¡Bingo!.
En el fondo sabe, sin embargo, que la grieta política es, tal vez, el principal obstáculo para la visita de Francisco a la Argentina”. ¿Sabe eso?. ¿O eso es lo que la periodista deseaba que Carrara diga y no dijo?. “¿Qué pasaría si una parte de la sociedad abucheara al Papa, en su propia tierra?”, cierra el párrafo más como arenga que como pregunta.

Personalmente tengo la gracia de conocer a Gustavo. Fue mi profesor, empleador, párroco y ahora obispo... Siempre cercano, siempre atento, siempre escuchando, acompañando, siempre con la palabra justa, siempre rezando, siempre... Intento consultarlo seguido, pero trato de moderar mis intentos para no quitarle tiempo que ocupa mucho mejor seguramente.
Mi tío y mi hermano, referentes de fe popular para mí, me hablaron siempre maravillas de Gustavo. Y cuanto más traté con él, más lo corroboré. Siendo mi profesor de Teología Fundamental me inspiró a inscribir sobre la compasión. La primera vez que fui a verlo a la villa me regaló el libro “Y el Pueblo, ¿dónde está?” del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (edición agotada, muy valiosa para mí en múltiples sentidos, y de frecuente consulta). Años después me convocó a ser el rector fundacional de la primera Escuela Secundaria que abrían los curas villeros. Un honor inmerecido para el que seguramente no estuve a la altura. En esa época me regaló otro libro: “La Alegría del Evangelio” del Papa Francisco. Y como para ir cerrando este párrafo personal, recuerdo que al día siguiente de su ordenación episcopal le escribí por whatsapp: “Me hace feliz ser parte de una iglesia que te tiene como obispo. Rezo fuerte. Abrazo!”. Y eso siento realmente.
Claramente inspirado en la Teología del Pueblo pero que no queda en la teoría sino que se hace vida sencilla, fe popular, compartiendo el día a día cuerpo a cuerpo con aquellos a quien la sociedad considera sobrantes. Recibiendo la vida como la vida viene, y compartiendo con los pobres la alegría del Evangelio (tal como reza su lema episcopal).
Así como el Papa Francisco plantea las tres “T” –“tierra”, “techo” y “trabajo”–, Carrara y los curas villeros plantean las tres “C”, que están profundamente ligadas con esas tres “T”, y son “capilla”, “colegio” y “club”, como un ámbito de prevención. Prevención significa, en estos términos, oportunidades, inclusión y saborear, contagiar, sentido de la vida.
Quizás el flamante obispo villero sea el intérprete más autorizado del pensamiento del Papa Francisco. Impulsor de la difusión de sus ideas a quien, según dice, hay que leerlo sin glosa. Por eso llevó a Patria Grande la idea de editar libros con sus palabras a los Movimientos Populares o en sus visitas a América Latina. Pluma activa detrás de los documentos del Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia, ahora tiene la posibilidad de dejar de ser “el hijo político del Papa, que nadie conoce” para profundizar y viralizar esta revolución de la fe, la esperanza y el amor que lidera el Papa Francisco. Que así sea.




Gustavo Carrara y el Padre Lorenzo Massa - Clarín

El proyecto social de un cura villero designado obispo por Francisco y San Lorenzo - La Nación

Gustavo Carrara, Club Madre del Pueblo y San Lorenzo -Hecho en CASLA (video)

Gustavo Carrara, Club Madre del Pueblo y San Lorenzo en TyC Sports (video)


De cura obrero a Obispo de Buenos Aires - Diario El Mundo (2013)

Argentina: ¿llega el obispo villero? - Vatican Insider (2013)

Pastores con olor a oveja - Página 12

Monseñor Gustavo Carrara recibió su ordenación episcopal - AICA

Gustavo Carrara ya es obispo - Vida Nueva

Ordenaron al primer obispo villero de la Argentina - InfoBAE








lunes, 5 de febrero de 2018

Joaquín Giangreco, un cura del Pueblo

Es raro escribir sobre mi hermano, pero también es lindo. Hace poco tuve la gracias de viajar con él al monte santiagueño donde estuvo varios años como cura. Allí pude ver de cerca lo que conocía de oídas, pero más aún pude vivenciar la fe popular agradecida por todo lo que hizo y es.
En el mismo viaje nos fuimos hasta el chaco salteño a visitar a nuestro tío, que también es un cura del Pueblo. Dicen que uno es heredero de la fe de sus abuelos, de sus padres y, en nuestro caso, también de nuestro tío. Jorge Luis Díaz, Firulete, marcó mi vida de fe. Y la de Joaquín también, quien lo siguió en el camino de ser cura villero primero e irse para las zonas más pobres del norte después. Con un estilo algo diferente a mi hermano, mi tío tal vez tiene algo de Mugica, de Ricciardelli, pero sin dejar de ser él mismo.
Joaquín, por su parte, desde antes de terminar el secundario tenía clara su vocación. Y más aún: su vocación dentro de la vocación (según citaba de un libro de la Madre Teresa que supe regalarle). No solo quería ser cura, sino serlo entre los pobres. Con el tiempo fue sumándole a su ser-cura-villero algo de Don Bosco, con aportes del Cura Brochero para su viaje al monte santiagueño. ¿Teólogos? Lucio Gera, Rafael Tello y la Teología del Pueblo, sin duda. Y más allá de sus diferencias también de estilo, tuvo el privilegio de haber ejercido su ministerio en Madre del Pueblo, en la villa 1-11-14 del Bajo Flores, con (el flamante obispo) Gustavo Carrara como párroco. Todo ésto acompañado por Jorge Bergoglio primero y el Papa Francisco después.
Indudablemente que a la Iglesia, y al mundo, le haría muy bien tener muchos más curas como los que nombré en los párrafos precedentes... Pastores con olor a oveja. Que viven en el Pueblo, que confían en el Pueblo. Que valoran su sabiduría, su fe. Que luchan por la paz y la justicia. Que eligen vivir en esa comunidad haciéndola familia grande.
Pero el motivo de este escrito es dar a conocer más sobre la vida de Joaquín Giangreco, un cura del Pueblo. Por lo tanto, los dejo con los enlaces para que vayan viendo videos o leyendo artículos sobre todo lo que hizo a lo largo de estos años.






Parroquia Virgen del Carmen - Campo Gallo (video)

Joaquín Giangreco, atrincherado y resistiendo el desalojo a una familia (video)

Joaquín Giangreco, el amigo de Francisco

 

Acceder a la Justicia en el Monte Santiagueño - Joaquín Giangreco y el CAJ (InfoJus)

Joaquín Giangreco, el cura argentino que entrevistará en vivo al Papa Francisco (InfoBAE)

Joaquín Giangreco en TN (notas y videos)



El Papa da una entrevista a una pequeña radio comunitaria (Clarín)

Revuelo en un paraje rural santiagueño (Página 12)

Campo Gallo revolucionado, a la espera del Papa Francisco (La Nación)

El Pueblo tiene una Madre (L´Osservatore Romano)

Entrevista en vivo al Padre Joaquín Giangreco (TN)



Histórica entrevista radial del Papa con Campo Gallo (Diario Panorama)


El Papa Francisco vuelve a llamar a Campo Gallo (Valores Religiosos)

El Papa Francisco le donó una camioneta a la Parroquia de Campo Gallo (AICA)

Llamame Jorge... (blog en inglés)

Papa Francesco e Radio Campo Gallo (blog en italiano)

Revelan que Francisco los animó a organizar el Festival del Monte Nativo

Entrevista al Cura del Monte Santiagueño (La Alameda)


Joaquín Giangreco en la Capilla Padre Lorenzo Massa del Club San Lorenzo

Joaquín Giangreco y Jorge Bergoglio en San Lorenzo



Curas Villeros: Personalidades Destacadas de la Ciudad de Bs As (Ley 3339)

Argentina: ¿llega el Obispo Villero? (Vatican Insider, La Stampa)


El Padre Joaquín Giangreco deja Campo Gallo y vuelve a Buenos Aires (Nuevo Diario)


¿Querés conocer más y/o colaborar? Fundación Ayuda Que Llega

martes, 30 de enero de 2018

¿Giangreco vs Leuco?

Luego de unos días sin señal en el monte santiagueño, llego a un paraje salteño con wifi y el celular me avisa que tengo una nueva mención en twitter. Allí se leía: “VOTÁ @alfleuco vs @javiergiangreco A fondo: ¿qué piensa Francisco / Bergoglio a nivel político?”.


Mi primera reacción fue de sorpresa. Aparecía mi nombre, mi foto y mi texto en una publicación de un medio masivo sin mi autorización. Además, el artículo insinuaba un debate donde no lo había. Citaba una columna de opinión de Alfredo Leuco, uno de los periodistas estrella del Grupo Clarín, que era del día anterior y sobre la reciente gira papal. Mi escrito, por su parte, tiene más de dos años. Además es una texto extenso, denso, ya que está plagado de citas que sostienen y justifican el decálogo del pensamiento sociopolítico del Papa Francisco, según mi humilde visión. Y todo ésto en medio de una feroz campaña mediática y política de desprestigio contra Bergoglio.
Mi segunda reacción fue de indignación: estaba perdiendo la votación... ¡¡¡88 a 12!!!.

Me puse a investigar un poco sobre el medio en cuestión. Descubrí que MDZ es propiedad de Orly Terranova. ¿Quién es Orly Terranova?. Basta decir que es un empresario mendocino, ex corredor de Rally, amigo de Mauricio Macri, con vínculos turbios y negociados que vienen desde que el PRO manejaba solo la Ciudad de Buenos Aires. Tenía enfrente a la Corporación Mediática, Económica, Judicial y Política. Todos contra mí. Y salí a darles batalla...
A medida que pasaban las horas se emparejaba la votación. Difundía entre redes sociales y whatsapp, mientras me llegaban mensajes de amigos y conocidos... algunos de los cuales votaron a Leuco.
Finalmente, luego de un par de días, la votación dejó de avanzar (aunque tal vez todavía puedas pasar y votarme). Y el resultado final, cual símbolo anticipatorio, señal premonitoria, fue para el campo nacional y popular. Como diría Mauri, “sí, se puede”. No son invencibles. Podemos ganarles.



jueves, 11 de enero de 2018

Los Pobres, la Política y el Papa Francisco

En la última edición dominical, la de más tirada, de los dos diarios más vendidos de nuestro país (Clarín y La Nación) se publicaron artículos de opinión contra el Papa Francisco. Algunos quisieron verlo en contexto con la inminente visita a Perú y Chile, sin pasar por Argentina, sin recibir al presidente Macri, con un encuentro previsto con movimientos populares, con una visita al pueblo mapuche (enemigo declarado del gobierno actual)... Sinceramente, no lo sé. Es una posibilidad. De lo que no quedan dudas es que las palabras, los gestos y las acciones del Papa Francisco le pegan una fuerte sacudida a algunos. Quien tenga oídos para oír, que oiga.
Ya lo advertía el mismo Pontífice: "¡Cuántas palabras se han vuelto molestas para este sistema! Molesta que se hable de ética, molesta que se hable de solidaridad mundial, molesta que se hable de distribución de los bienes, molesta que se hable de preservar las fuentes de trabajo, molesta que se hable de la dignidad de los débiles, molesta que se hable de un Dios que exige un compromiso por la justicia" (EG 203).
Una de las notas lleva la firma de Jorge Fernández Díaz, columnista de La Nación y conductor en Radio Mitre, quien hace un tiempo parece decidio a convertirse, lamentablemente, en uno de los profetas del odio. Este periodista y escritor armó un artículo de opinión basado en un libro de Juan José Sebreli, un intelectual elitista, autoconsiderado iluminado y no muy afín a lo popular. Con una mezcla de imprecisiones, interpretaciones forzadas y destellos de resentimiento se desarrolla el texto que pueden leer de primera mano: “El intelectual que pone en jaque a Bergoglio".
El otro artículo es de Ricardo Roa, editorialista de Clarín, y reincide en la temática de si los amigos del Papa (antes Gustavo Vera, hoy Juan Grabois) son voceros o no de su pensamiento. A esta altura, aburren. Una opereta, un relato burdo, manipulado, asociando conceptos y jugando con las posibles repercusiones en el lector. Lean críticamente y saquen sus conclusiones: “¿Es Grabois el que habla o es el Papa?”.
Esos escritos, potenciados en las redes por trolls (¿oficialistas?), generaron la esperada respuesta de la Conferencia Episcopal Argentina. A través de su Comisión Ejecutiva (con un perfil evidentemente más cercano a las ideas del Pontífice que antes) se emitió un comunicado titulado “Francisco, el Papa de todos”. Los invito a leerlo completo.
Al día siguiente aparece un nuevo comunicado eclesial, esta vez desde el Equipo de Curas Villeros: “Los Pobres, la Iglesia, el Papa”. En sintonía con todo lo que vienen publicando, comunicando, en estos últimos diez años, y a la luz del magisterio de Francisco, nos regalan una síntesis clave para releer todo aquello de lo que venimos hablando en este artículo (y más).
Tanto la Comisión ejecutiva del CEA como el Equipo de Curas Villeros, seguramente cansados de la manipulación política/mediática, decidieron comunicar directamente su posición en esta disputa. Hablaron. Y fueron muy claros. Tenemos el privilegio, como argentinos, de que la máxima autoridad de la Iglesia haya iniciado su camino entre nosotros. Lo conocemos bien. Sabemos para dónde rumbea. Y si no, es cuestión de leerlo, escucharlo. No dejemos que otros nos lo cuenten. Francisco también habla claro, y vaya si lo hace.
A modo de colaboración, pero siempre remitiendo a las fuentes, les dejo dos punteos con respecto al pensamiento del Papa Francisco:

Quien tenga oídos para oír, que oiga.


Los Pobres, la Iglesia, el Papa

  1. Con cierta perplejidad en este último tiempo leemos o escuchamos que la Iglesia en general, y en especial el Papa, no quieren que los pobres dejen de ser pobres, porque de esta manera se perdería lugar de influencia. Por eso nos ha parecido conveniente decir una palabra pública desde nuestro lugar, desde nuestra mirada.
  2. Somos curas que vivimos y/o trabajamos en villas y/o barrios populares. Somos curas agradecidos de que los pobres nos hayan hecho un lugar entre ellos. Nuestro modo de estar es la cercanía, la amistad, la oración y el trabajo pastoral. En este sentido, nuestra opción comienza en el trabajo y las obras.
  3. La vida con los pobres es una opción a la que fuertemente nos invita el Evangelio de Jesús. Aquí no se trata solo de dar de comer a un pobre, sino de considerarlo digno de participar en nuestra mesa. Es pasar de la generosidad a la comunión. El Evangelio de Jesús es claro: permanecer cerca del pueblo especialmente de aquellos que están solos, débiles y necesitados. Ser su amigo, su hermana, su hermano, hacernos prójimos, hacernos familia.La vida con los pobres nos ha permitido valorar la cultura popular latinoamericana. Cultura que opta por la vida y la libertad. Los vecinos y vecinas de nuestros barrios tienen el anhelo de que su familia viva bien. Por eso, para dar un ejemplo nomás, han pasado de la chapa y la madera a los ladrillos y la loza, para así darles un futuro mejor a sus hijos y nietos.
  4. El Evangelio de Jesús es concreto y la cultura popular también lo es, por eso a lo largo de los años quisimos hacer nuestro aporte para que los vecinos y vecinas vivan mejor. No solo hemos levantado capillas, también escuelas, jardines comunitarios, clubes, centros barriales para la atención de personas con problemáticas de adicción, centros de formación profesional, oficinas de empleo, cooperativas de trabajo, etc. Y esto se ha podido hacer con la colaboración de muchos otros y de distintas maneras, buscando derribar muros y tender puentes para una real integración urbana.
  5. En ese sentido, creemos que las reflexiones que se hacen sobre los pobres y las organizaciones que intentan organizar comunidades y superar la pobreza deben hacerse desde el conocimiento, la cercanía, el amor a los pobres, pero sobre todo, desde una profunda conciencia de igualdad. Porque sino esas reflexiones contribuyen a levantar muros y a cavar grietas. Los muros y las grietas, que son el signo de nuestro tiempo comienzan en la mirada de creerse distinto, de no reconocerse iguales, hermanos.
  6. Hoy se habla de integración social y urbana y esto hay que entenderlo a nuestro parecer bajo la categoría de encuentro. Esto es reconocer al pueblo, que vive en nuestros barrios, como sujeto colectivo con su cultura, su lenguaje, su modo de razonar, su ritmo, sus símbolos. Esto no es populismo, es sencillamente respetar al otro como otro. En este encuentro los barrios pobres recibirán mucho, pero debemos reconocer que ellos ya aportan mucho. Por ejemplo, en la gran ciudad aportan,junto a otros miles de mujeres y hombres, una fuerza económica insustituible y dignificadora: el trabajo. Sobre todo en la construcción de nuestras casas, la ropa que usamos, las frutas y verduras que consumimos, incluso el cuidado de nuestros enfermos y de nuestros mayores.
  7. Históricamente hemos pedido la presencia inteligente del Estado en los barrios populares y hemos facilitado en lo que hemos podido su estar ahí. De hecho hay dependencias del Estado que están junto a nuestras capillas. Es el Estado el que tiene en sus manos las mejores herramientas para esta integración social y urbana, que nuestros vecinos anhelan. Y uno de los caminos concretos es la generación de trabajo para los sectores populares. Donde el Estado no está inteligentemente presente, aparecen las organizaciones criminales que principalmente afectan la vida concreta de los vecinos de nuestros barrios.
  8. El Papa Francisco siempre nos ha alentado a trabajar a favor de los más pobres. Sabemos que en nuestro mundo de hoy su palabra es interpeladora y para algunos molesta: “¡Cuántas palabras se han vuelto molestas para este sistema! Molesta que se hable de ética, molesta que se hable de solidaridad mundial, molesta que se hable de distribución de los bienes, molesta que se hable de preservar las fuentes de trabajo, molesta que se hable de la dignidad de los débiles, molesta que se hable de un Dios que exige un compromiso por la justicia”(EG Nº 203). Para nosotros,su ejemplo y su palabra son una invitación renovada a estar al servicio de los más pobres y no de nosotros mismos.
Que la Virgen de Luján nos inspire los caminos para cuidar a nuestra Patria empezando por los más pobres.

Equipo de Sacerdotes de Villas de Capital y Provincia

P. José María Di Paola: Villa La Carcova, 13 de Julio y Villa Curita. Diócesis de San Martín.
Mons. Gustavo Carrara, P. Eduardo Casabal, P. Ignacio Bagattini: Villa 1-11-14. Arquidiócesis deBuenos Aires.
P. Lorenzo de Vedia, P. Carlos Olivero, P. Gastón Colombres, Villa 21-24 y Zavaleta. Arquidiócesisde Buenos Aires.
P. Guillermo Torre, P. José Luis Lozzia: Villa 31. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Domingo Rehin: Villa Lanzone, Villa Costa Esperanza. Diócesis de San Martín.
Mons. Jorge García Cuerva: Villa la Cava. Diócesis de San Isidro.-Obispo auxiliar electo Diócesis Lomas de Zamora-
P. Basilicio Britez: Villa Palito. Diócesis de San Justo.
P. Nicolás Angellotti: Puerta de Hierro, San Petesburgo y 17 de Marzo. Diócesis de San Justo.
P. Sebastián Sury, P. Damián Reynoso: Villa 15. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Rodrigo Valdez: Villa Playon de Chacarita. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Martín Carroza y P. Sebastián Risso. Villa Cildañez. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Pedro Baya Casal, P. Adrián Bennardis: Villa 3 y del Barrio Ramón Carrillo. Arquidiócesis deBuenos Aires.
P. Juan Isasmendi, P. Joaquín Giangreco: Villa Trujuy. Diócesis Merlo-Moreno.
P. Nibaldo Leal: V. Ballester. Diócesis de San Martin.
Carlos Morena, Ángel Tissot, Mario Romanín, Alejandro León, Juan Carlos Romanín: Salesianos.Villa Itatí. Don Bosco.
P. Hernán Cruz Martín: Barrio Don Orione - Claypole. Obra Don Orione.
P. Antonio Mario Ghisaura: Villa Tranquila. Diócesis Avellaneda- Lanús.
P. Alejandro Seijo: Villa Rodrigo Bueno. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. AndresTocalini: Villa los Piletones. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Omar Mazza: Villa Inta. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Dante Delia: Barrio la Loma de Roca. Diócesis de San Isidro.
P. Franco Punturo: Villa 20. Arquidiócesis de Buenos Aires.
P. Roberto Ferrari: Bajo Boulogne. Diócesis de San Isidro.
P. Aníbal Filippini: Párroco emérito del Bajo Boulogne. Diócesis de San Isidro.

11 de enero de 2018


Francisco, el Papa de todos
Los argentinos tenemos un enorme privilegio, hace ya casi cinco años un hermano nuestro ha sido elegido Papa, es decir, la máxima autoridad de la Iglesia en el mundo; para los cristianos, vicario de Cristo en la tierra. Desde aquel momento nuestro querido Papa Francisco adquirió en todos los países un prestigio y un apoyo crecientes, y hoy es en un referente global incuestionable para la inmensa mayoría de los cristianos y personas de buena voluntad.
En nuestro país, gran parte de los medios de comunicación han puesto más la atención en hechos menores e incluso han identificado al Papa con determinadas figuras políticas o sociales. Algunos de ellos han sido claros afirmando que no representan ni pretenden representar al Papa ni a la Iglesia. Sin embargo, esta constante asociación ha generado muchas confusiones y justificado lamentables tergiversaciones de su figura y sus palabras que llegan incluso a la injuria y la difamación. 
La inmensa mayoría del pueblo argentino ama al Papa Francisco, no se deja confundir por quienes pretenden utilizarlo, sea pretendiendo representarlo, sea atribuyéndole posiciones imaginarias en función de sus propios intereses sectoriales. El pueblo sencillo quiere escuchar las enseñanzas del Santo Padre, y lo reconoce por su lenguaje claro y llano.
Acompañar a los movimientos populares en su lucha por la tierra, techo y trabajo es una tarea que la Iglesia ha realizado siempre y que el propio Papa promueve abiertamente, invitándonos a prestar nuestras voces a las causas de los más débiles y excluidos. Esto no implica de ninguna manera que se le atribuyan a él sus posiciones o acciones, sean estas correctas o erróneas. 
Por ello, en vísperas a su próxima visita a los pueblos hermanos de Chile y Perú, queremos reiterar que el Papa Francisco se expresa en sus gestos y palabras de padre y pastor, y a través de los voceros formalmente designados por él. Nadie ha hablado ni puede hablar en nombre del Papa. Su aporte a la realidad de nuestro país hay que encontrarlo en su abundante magisterio y en sus actitudes como pastor, no en interpretaciones tendenciosas y parciales que sólo agrandan la división entre los argentinos.  
Deseamos ardientemente que el Papa Francisco sea valorado y escuchado como él se merece y como nos lo merecemos todos los argentinos.
Que la Virgen de Luján nos ayude a construir como hermanos nuestra Patria

Buenos Aires, 10 de enero de 2018
Comisión Ejecutiva
Conferencia Episcopal Argentina


sábado, 6 de enero de 2018

Despidos en la Era Macri


Les dejo un compilado de tuits míos de hace 2 años (enero de 2016) sobre los despidos de estatales en el comienzo de la gestión de Macri como presidente. Y sigue igual...

#DespidosEnLaEraMacri Es todo mucho más complejo. Macri, Vidal y Michetti tuvieron mucho ausentismo como funcionarios. Y rajan trabajadores.

#DespidosEnLaEraMacri Rajan a los q pueden, no a los q deben. Se quedan sin trabajo personas q laburan y sigue cobrando gente q no trabaja.

El kirchnerismo metió mucho militante como empleado estatal. Quizás hacen otro trabajo. Pero ñoquis son los q no hacen nada y vienen d antes

Lo que no debe pasar, bajo ningún aspecto, es dejar sin trabajo a gente q viene laburando. Eso es ajustar y achicar el Estado... #Despidos

Igualmente estoy de acuerdo que hay que revisar y auditar el trabajo estatal. Es complejo. Hay abusos, corrupción. No quiero ñoquis tampoco.

Y ya q vamos a revisar el trabajo estatal, hay q corregir la precarización. El kirchnerismo no lo hizo. El macrismo se aprovecha de eso...
 
Les dejo un compilado de tuits míos de hace 2 años sobre los despidos de estatales en el comienzo de la gestión de Macri como presidente. Y sigue igual...

#DespidosEnLaEraMacri Es todo mucho más complejo. Macri, Vidal y Michetti tuvieron mucho ausentismo como funcionarios. Y rajan trabajadores.

#DespidosEnLaEraMacri Rajan a los q pueden, no a los q deben. Se quedan sin trabajo personas q laburan y sigue cobrando gente q no trabaja.

El kirchnerismo metió mucho militante como empleado estatal. Quizás hacen otro trabajo. Pero ñoquis son los q no hacen nada y vienen d antes

Lo que no debe pasar, bajo ningún aspecto, es dejar sin trabajo a gente q viene laburando. Eso es ajustar y achicar el Estado... #Despidos

Igualmente estoy de acuerdo que hay que revisar y auditar el trabajo estatal. Es complejo. Hay abusos, corrupción. No quiero ñoquis tampoco.


jueves, 16 de noviembre de 2017

Intentando saltar la grieta

Me siento peronista, aunque no sé si lo soy. Nací en el 80. Nunca fui menemista. Pero sí me identifico con el kirchnerismo. Voté a Néstor en 2003 y a Cristina en 2011. Voté a Filmus y Mariano Recalde varias veces en la Ciudad en los últimos 6 años. En realidad me gusta definirme como un militante del campo nacional y popular que busca, intenta construir, el bien común. Y lo explicito porque me gusta ser trasparente y valoro la honestidad intelectual. Hablo desde lo que soy, que incluye lo que fui, lo que seré, lo que estoy siendo...
No soy quién para juzgar el voto de nadie y por eso no lo voy a hacer. Eso no significa que me de lo mismo cualquier resultado. Mi posicionamiento, mi mirada, mis valores, mis principios, mis ideas, mis sueños, me llevan a preferir algunos candidatos y rechazar otros. Pero las elecciones ya pasaron y, si bien las decisiones individuales tienen impactos colectivos, cada quién se hará cargo de lo que hizo o dejó de hacer. Todos podemos equivocarnos. Todos podemos arrepentirnos. De un lado, del otro, del otro otro...
Pero todos estamos en el mismo barco y el timonel lo tiene quien lo tiene, sin importar cómo llegó o quién lo puso en ese lugar. Es cierto que algunos pocos viajan en primera y tienen acceso a los botes salvavidas, pero la mayoría corremos la misma suerte, aunque claro está que no de la misma manera. Podemos discutir quién da las órdenes realmente, si nos gustan más las formas de unos o de otros, inclusive sobre la moralidad de la tripulación. No descarto dar esos debates, pero en la urgencia, lo que no deja ser importante, es clave intentar sobrevivir a lo que se viene. Y juntos podemos más...
Quizás prefieras hablar de sinceramiento en vez de tarifazo, o de reformas en vez de ajuste. Tal vez pienses que el gobierno está haciendo lo que hay que hacer, y todo es culpa de la pesada herencia. No comparto. Pero así como evalúo esa posibilidad, te pido que por un momento te permitas pensar otra alternativa. ¿Y si realmente es un gobierno de ricos para ricos?. ¿Y si estos tipos que tienen cuentas offshore para evadir impuestos y lavar dinero no están pensando en nosotros, en vos, en mí, en nuestros hijos, en nuestros nietos, en el Pueblo?. ¿Y si cuando dicen que todos tenemos que ceder algo solamente están pensando en quitarnos derechos a nosotros, nunca a ellos?. ¿Y si cada aumento del gas, de la luz, del agua, del transporte público, de la nafta, de los alimentos, a ellos no les cambia nada pero a vos te revienta el bolsillo y te complica la vida?. ¿Y si cuando hablan de reforma laboral están planteando un cambio para favorecer a los poderosos y perjudicar a los trabajadores?. ¿Y si cuando hablan de reforma jubilatoria están pensando en recortes, en ahorrar plata para gastarla en otra cosa?. ¿Y si cuando hablan de empleados que sobran en el estado están pensando en recortes, ajuste, para poder beneficiar con esa plata a las mineras, a los pools sojeros, a sus amigos, familiares y a sus propias empresas?. ¿Y si cuando aumentan de manera sideral la deuda externa no lo hacen pensando en lo mejor para el país sino en poder seguir haciendo sus negocios a costa del futuro de nuestros hijos, nietos y bisnietos? ¿Y si cuando persiguen, a veces con razón, a políticos, empresarios, jueces, periodistas, sindicalistas, lo hacen para poder presionarlos y conseguir lo que quieren, o distraernos para avanzar en otros temas, sin importarle la verdad ni el bien?. ¿Y si cuando hablan de volver al mundo en realidad se refieren a cumplir órdenes del FMI otra vez, que bien sabemos cómo termina y a dónde nos lleva?. Y así podría seguir con más y más preguntas que nos permitan pensar juntos, en voz alta, compartir perplejidades, abrir la mente, dejar de lado prejuicios, ser críticos, no fanatizarnos, no cerrarnos, y buscar lo mejor para todos.
Estoy convencido que hay que salir a encontrarnos, escucharnos, dialogar. Tender puentes. Con respeto. Con buenas intenciones. No siempre se puede, pero hay que intentarlo. Entre nosotros. Más allá de banderías políticas, que son valiosas pero no son las únicas banderas. Trabajar sobre lo que nos une, y debatir lo que no. Hay muy buena gente que no piensa como yo. Hay gente despreciable que comparte algunas de mis posturas. Hay gente buena que se equivoca. Hay gente mala que acierta. Y no soy yo quién decide la bondad o maldad de las personas, sino que es un planteo gráfico y simplista. Todos hacemos cosas mejores y peores. Todos podemos equivocarnos. Todos podemos arrepentirnos.
Por eso tenemos que juntarnos, encontrarnos, unirnos. Unidos podemos más, pero sabiendo que no todo es lo mismo.
Intententemos saltar la grieta... Y vamos viendo.